La ideas Santiago

// LOS PERROS ROMÁNTICOS //

En aquel tiempo yo tenía veinte años
y estaba loco.
Había perdido un país
pero había ganado un sueño.
Y si tenía ese sueño
lo demás no importaba.
Ni trabajar ni rezar
ni estudiar en la madrugada
junto a los perros románticos.
Y el sueño vivía en el vacío de mi espíritu.
Una habitación de madera,
en penumbras,
en uno de los pulmones del trópico.
Y a veces me volvía dentro de mí
y visitaba el sueño: estatua eternizada
en pensamientos líquidos,
un gusano blanco retorciéndose
en el amor.
Un amor desbocado.
Un sueño dentro de otro sueño.
Y la pesadilla me decía: crecerás.
Dejarás atrás las imágenes del dolor y del laberinto
y olvidarás.
Pero en aquel tiempo crecer hubiera sido un crimen.
Estoy aquí, dije, con los perros románticos
y aquí me voy a quedar.

Roberto Bolaño, 2000. 

// El aburrimiento / Rafael Alberti //

Me aburro.
Me aburro.
Me aburro.
¡Cómo en Roma me aburro!
Más que nunca me aburro.
Estoy muy aburrido.
¡Qué aburrido estoy!
Quiero decir de todas las maneras
lo aburrido que estoy.
Todos ven en mi cara mi gran aburrimiento.

Innegable, señor.
Es indisimulable.
¿Está usted aburrido?
Me parece que está usted muy aburrido.
Dígame, ¿adónde va tan aburrido?
¿Que usted va a las iglesias con ese aburrimiento?
No es posible, señor, que vaya a las iglesias
con ese aburrimiento.
¿Que a los museos -dice- siendo tan aburrido?
¿Quién no siente en mi andar lo aburrido que estoy?
¡Qué aire de aburrimiento!
A la legua se ve su gran aburrimiento.
Mi gran aburrimiento.
Lo aburrido que estoy.
Y sin embargo… ¡Oooh!
He pisado una caca…
Acabo de pisar -¡santo Dios!- una caca…
Dicen que trae suerte el pisar una caca…
Que trae mucha suerte el pisar una caca…
¿Suerte, señores, suerte?
¿La suerte… la… la suerte?
Estoy pegado al suelo.
No puedo caminar.
Ahora sí que ya nunca volveré a caminar.
Me aburro, ay, me aburro.
Más que nunca me aburro.
Muerto de aburrimiento.
No hablo más…
Me morí. 

// Consejos de Jack Kerouac para la escritura espontánea//

COLOCACIÓN: El asunto está colocado frente a la mente, siempre en realidad. como en un boceto (frente a un paisaje o taza de té o rostro viejo) o está colocado en la memoria donde se vuelve el boceto remembrado de una imagen-objeto definido.

PROCEDIMIENTO: Al ser tiempo la esencia en la pureza del habla, hacer bocetos con lenguaje es flujo ininterrumpido desde la mente de los secretos personales ideas-palabras, soplando (como un músico de jazz) en el sujeto de la imagen.

MÉTODO: Sin puntos que separen las oraciones-estructuras de por sí arbitrariamente infestadas por falsas pausas y tímidas usualmente innecesarias comas—sino el vigoroso guión largo separando respiración retórica (como el músico de jazz dibujando alientos entre frases ejecutadas) —“pausas medidas que son la esencia de nuestra habla” – “divisiones de los sonidos que escuchamos” –tiempo y cómo dejarlo escrito.” (William Carlos Williams)

ALCANCE: No “selectividad” de expresión sino seguir la desviación libre (asociación) de la mente en sujetos del soplido ilimitados mares de pensamiento, nadando en un mar de Inglés con ninguna disciplina sino los ritmos y la exhalación retórica y la imperiosa declaración, como un puño cayendo en una tabla con cada afirmación, ¡bang! (el guión largo)—Sopla tan hondo como quieras—escribe tan profundamente, pesca tan en el fondo como desees, satisfácete primero, luego el lector no puede fallar en recibir el shock telepático y significado-emoción por las mismas leyes operando en su propia mente humana.

DEMORA EN PROCEDIMIENTO: Sin pausas para pensar la palabra adecuada sino el apilar infantil de la escatológica acumulación de palabras hasta que la satisfacción sea obtenida, lo que resultará ser un gran ritmo añadido a un pensamiento e irá en acuerdo con la Gran Ley de la cadencia.

CADENCIA: Nada es fangoso que corra en el tiempo y las leyes del tiempo—El énfasis shakesperiano de la necesidad dramática de decir ahora en propia forma inalterable o para siempre morder la lengua –no revisiones (excepto obvios errores racionales, como nombres o inserciones calculadas en un acto no de escritura sino de inserción.)

CENTRO DE INTERÉS: Comienza no de idea preconcebida sobre qué decir acerca de imagen sino desde el centro precioso de interés en sujeto de imagen al momento de escribir, y escribe hacia afuera nadando en mar de lenguaje a desfogue periférico y agotamiento –No recapacites excepto por razones poéticas o de P.S. Nunca recapacites para “mejorar” o justificar impresiones, pues, la mejor escritura siempre es siempre el exprimir personal más doloroso lanzado desde la cálida cuna de la mente protectora –saca de ti mismo la canción de ti mismo, ¡sopla! –¡ahora! –tu manera es la única manera –“buena” –o “mala” –siempre honesta (“ridícula”), espontánea, “confesionales interesantes, porque no “trabajados”.) El trabajo es trabajo.

ESTRUCTURA DE TRABAJO: Las estructuras bizarras modernas (ciencia ficción, etc.) se levantan desde el lenguaje en estado muerto, temas “diferentes” dan la ilusión de “nueva” vida. Sigue toscos límites al dispersar movimiento sobre el sujeto, como el río a la roca, tanto como el flujo mental sobre el centro precioso necesite (deja correr tu mente por él, una vez) llegando al pivote, donde lo que era “comienzo” tenuemente formado se vuelva “final” exigentemente definido y el lenguaje alcance en la carrera la meta del tiempo— corre para trabajar, siguiendo leyes de Forma Profunda, a la conclusión, últimas palabras, última gota—la Noche es El Fin.

ESTADO MENTAL: De ser posible escribe “sin conciencia” en semitrance (como la famosa “escritura en trance” de Yeats) permitiendo al inconsciente admitir el propio lenguaje desinhibido interesante necesario y tan “moderno” que el arte consiente censuraría, y escribe excitadamente, velozmente, con errores de escritura o tipeo, de acuerdo a (como del centro a la periferia) las leyes del orgasmo, el “ofuscamiento de la consciencia” de Reich. Ve de lo interior hacia lo relajado y dicho.

nprfreshair:

Flip someone the bird (in a book).
Pennsylvania artist Paula Swisher draws birds in books

nprfreshair:

Flip someone the bird (in a book).

Pennsylvania artist Paula Swisher draws birds in books

Alguien escribe su vida cuando cree escribir sus lecturas
Ricardo Piglia 

// Tournée au monde//

La palabra esconde al mundo.
El mundo no dice nada
y espera paciente
que alguien lo encuentre.
El mundo somos tú y yo, querido,
dijiste al ingresar a este sueño.
Y a mí nadie me quita de la cabeza
que lo que dices es cierto.
Víctor Ruiz Velazco 

// «Estrellas»//


Estoy despierta, estoy en el mundo:
no espero
más garantía.
Ni protección, ni promesa.

El solaz del cielo nocturno,
la espera casi inmóvil
del reloj.

Estoy sola: todas
mis riquezas a mi alrededor.
Tengo una cama, una habitación.
Tengo una cama, un florero
con flores junto a ella.
Y un velador, un libro.

Estoy despierta, estoy a salvo.
La oscuridad como coraza, los sueños
postergados, tal vez
desvanecidos para siempre.

Y el día,
la insatisfactoria mañana que dice
soy tu futuro,
aquí está tu cargamento de dolor:

¿Me rechazas? ¿Pretendes
despacharme porque no soy
“plena“, como dices,
porque en mí ves implícita
la negra figura?

Jamás será desterrada. Soy la luz,
tu humillación, tu angustia personal.
¿Te atreves
a despacharme como si
esperaras algo mejor?

No hay mejor.
Sólo (por un rato)
el cielo nocturno como
una cuarentena que te aparta
de tu tarea.

Sólo (suave, orgullosamente)
las estrellas que brillan. Aquí,
en la habitación, el dormitorio.
Diciendo “Fui valiente, resistí,
me prendí fuego“.

Louise Glück, “Las siete edades“, Pre-Textos, Trad Mirta Rosenberg

// Un hombre que duerme (extracto) Georges Perec//

Esto es tu vida. Esto te pertenece. Puedes hacer el inventario exacto de tu escasa fortuna, el balance preciso de tu primer cuarto de siglo. Tienes veinticinco años y veintinueve dientes, tres camisas y ocho calcetines, algunos libros que ya no lees, algunos discos que ya no escuchas. No tienes ganas de acordarte de otra cosa, ni de tu familia, ni de tus estudios, ni de tus amores, ni de tus amigos, ni de tus vacaciones, ni de tus proyectos. Has viajado y no has traído nada de tus viajes. Estás sentado y no quieres más que esperar, sólo esperar hasta que no haya nada que esperar: que llegue la noche, que suenen las horas, que los días pasen, que los recuerdos se borren. No vuelves a ver a tus amigos. No abres la puerta. No bajas a buscar el correo. No devuelves los libros que sacaste de la Biblioteca del Instituto Pedagógico. No escribes a tus padres. Sólo sales a la caída de la noche, como las ratas, los gatos, los monstruos. Deambulas por las calles, te deslizas dentro de los pequeños cines mugrientos de los Grands Boulevards. A veces caminas toda la noche, a veces duermes todo el día.”

(Source: tetradia)

// Kerouac por Kerouac//

ivanthays:

Viajero Solitario (Caja Negra), de Jack Kerouac, es la recopilación de ensayos sobre viajes del gran beatnik norteamericano. Antes de la misma, presenta una autobiografía mínima que el blog Eterna Cadencia ha publicado. “Mi especialidad son las mujeres” son algunas de las joyas de esta autoevaluación.

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// La comida entre páginas//

ivanthays:

En la última novela de Mario Vargas Llosa, El héroe discreto (Alfaguara), los personajes comen un seco de chabelo. Me imagino que para los que no viven en Lima, lo que comen esos sujetos es un enigma. La comida ha formado parte de la literatura desde hace muchos siglos, y de esa unión incluso se ha originado el adjetivo “pantagruélico”. Karina Sáinz Borgo ha escrito en “Marabilias” sobre la relación literatura-gastronomía en 35 recetas. Un estupendo artículo que bien podría estar firmado por el mismo Bill Buford (autor de  la magnífica Calor).

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// Malva Apagado, de John Ashbery//

A veinte millas, en las más frías
aguas del Atlántico, miras anhelante
hacia la costa. ¿Alguna vez amaste a alguien
ahí? Sí, pero era apenas un gato, y yo,
un manatí, ¿que podía hacer? No hay recompensas
en este mundo por haberse meado la vida, aún
si implica llegar a ver icebergs olvidados
de hace décadas separándose de la masa
para nadar bajo la superficie, levantando
una montaña de vidrio desbordante antes de abalanzarse erectos
para empezar el viaje peligroso desconocido
hacia el horizonte desolado.
Ése fue el modo
En que pensaba acerca de cada día, cuando era joven; un desprenderse,
a la vez suicida e imbuido de una cierta gracia ritual.
Después, hubo tantos protagonistas
que uno se perdía un poco, como en una selva de doppelgängers.
Muchas cosas estaban aconteciendo. Y la luna, balanceándose
sobre la loma como una toronja enorme y lisa, comprendió
la importancia de cada una, y no estaba dispuesta
a facilitar la tarea de nadie, aunque la amamos.

«Súbitamente comprendí que todas las cosas sólo van y vienen incluido cualquier sentimiento de tristeza: también se irá: triste hoy alegre mañana: sobrio hoy borracho mañana ¿Por qué inquietarse tanto?».
Jack Kerouac

// El vino triste (Cesare Pavese)//


Lo difícil es sentarse sin hacerse notar. Lo demás viene por añadidura. Tres sorbos y retorna el deseo de imaginarse solo. Se abre de par en par un fondo de zumbidos distantes,todo se dispersa y haber nacido y contemplar la copa constituye un milagro. El trabajo(el hombre solo no puede dejar de pensar en el trabajo) vuelve a ser el antiguo destino que es hermoso sufrir para poder pensar en él. Después los ojos clavan su mirada en el aire, dolientes, cual si estuviesen ciegos.Si este hombre se alza de nuevo y va a acostarse a su casa,parece un ciego que ha extraviado el camino. Cualquiera puede salir de un rincón y machacarlo a golpes.Puede salir una mujer y tenderse en la calle, joven y bella, bajo otro hombre, gimiendo igual como gimió una mujer con él hace tiempo.Pero este hombre no ve. Va a su casa a acostarse y la vida no es más que un zumbido de silencio. Al desnudar a este hombre, se encuentran miembros exhaustos y pelo brutal, aquí y allá. ¿Quién diría que por este hombre circulan venas tibiasen que hace tiempo quemaba la vida? Nadie creería que una mujer hubiese acariciado, hace tiempo,aquel cuerpo y besado aquel cuerpo, que tiembla, y lo hubiese bañado con lágrimas, ahora que el hombre,que ya ha llegado a su casa, no consigue dormir, pero gime.

ni una palabra más, un gesto
Pavese
Periodistante